Aislamiento de vibraciones activo y pasivo: qué los diferencia
Un mismo aislador antivibratorio puede cumplir dos funciones opuestas: evitar que una máquina transmita vibración a su entorno, o proteger un equipo sensible de la vibración que llega desde afuera. Identificar cuál de los dos casos se tiene enfrente es el primer paso para resolverlo bien.
Aislamiento activo: proteger el entorno de la fuente
El aislamiento es activo cuando se aísla el equipo que genera la vibración. El objetivo es que las fuerzas que produce la máquina no pasen a la estructura, donde se propagan y reaparecen como vibración o ruido en otros sectores del edificio o en construcciones vecinas.
Dónde se coloca el aislador
Entre la máquina y la estructura: bajo el equipo, bajo su bastidor o bajo una base de inercia.
Qué se conoce de entrada
La fuente. La velocidad de giro o la cadencia de golpes, el peso y la forma de apoyo de la máquina permiten seleccionar el aislador con buena precisión.
Ejemplos
Bombas, compresores, grupos electrógenos, ventiladores, equipos de climatización en azoteas, prensas y máquinas de impacto.
Aislamiento pasivo: proteger el equipo del entorno
El aislamiento es pasivo cuando se aísla el receptor. La vibración proviene del exterior, como el tránsito, un ferrocarril u otra máquina de la planta, y el objetivo es que no alcance al equipo o al espacio que se quiere proteger.
Dónde se coloca el aislador
Entre la estructura y el equipo sensible, o entre el terreno y el edificio completo.
Qué se conoce de entrada
Poco. La vibración del lugar depende de fuentes externas y del camino que recorre, y es necesario determinarla antes de elegir el aislador.
Ejemplos
Balanzas de precisión, microscopios y equipos de laboratorio, máquinas de medición por coordenadas, resonadores magnéticos (MRI) y edificios cercanos al ferrocarril o al subterráneo.
Las diferencias, lado a lado
Aislamiento activo
Aislamiento pasivo
Qué se protege
El entorno: la estructura, las personas y otros equipos
Un equipo o un espacio sensible
Dónde está la fuente
En el propio equipo aislado
Afuera: tránsito, ferrocarril, otras máquinas
Dónde va el aislador
Bajo la máquina
Bajo el equipo sensible o bajo el edificio
Dato de partida
Velocidad, golpes y peso de la máquina
La vibración del lugar
Ejemplo típico
Grupo electrógeno en una azotea
Balanza de precisión en una planta industrial
Qué cambia al diseñarlos
El principio físico es el mismo en los dos casos: el aislador es eficaz cuando su frecuencia natural queda bastante por debajo de la frecuencia que se quiere aislar. Lo que cambia es de dónde surge ese dato.
En el aislamiento activo, la frecuencia surge de la máquina: sus revoluciones o su cadencia de golpes. Por eso la selección puede hacerse a partir de los datos del equipo.
Cómo se selecciona un aislador para una máquinaEn el aislamiento pasivo, la frecuencia surge del lugar. Lo recomendable es medir la vibración en el punto donde se instalará el equipo; como mínimo, hay que identificar de dónde proviene y cuáles son sus fuentes. También es necesario conocer cuánta vibración tolera el equipo, un dato que suele indicar su fabricante. Elegir el aislador sin esa información puede dejar su frecuencia natural sobre la vibración del lugar y amplificarla en lugar de reducirla.
Errores frecuentes
Dejar puentes rígidos
Una cañería, un conducto o un cable sin conexión flexible transmite la vibración aunque el equipo esté montado sobre aisladores.
Elegir el aislador solo por el peso
Un aislador que soporta la carga pero tiene una frecuencia natural cercana a la de la vibración la amplifica en lugar de reducirla.
Suponer la vibración en lugar de medirla
Sobre todo en el aislamiento pasivo, estimar la fuente sin medirla es una causa habitual de resultados insuficientes.
¿Tenés una máquina que transmite vibraciones o un equipo que necesita protegerse? Contanos el caso.
Consultar