1. Coordinamos la visita
Definimos con tu equipo los sectores a relevar, las prioridades y los permisos de acceso.
Vamos a tu planta con una cámara acústica y localizamos las fugas de aire comprimido, vacío y gases, sin detener la producción. Te entregamos un informe con cada fuga, su severidad y las pérdidas estimadas, para priorizar las reparaciones.
Las fugas suelen pasar desapercibidas, pero impactan directo en la operación. Es habitual encontrar:
Sistemas con pérdidas superiores al 20 o 30 %.
Compresores funcionando más horas de las necesarias.
Caídas de presión en puntos críticos.
Un consumo de energía que crece sin explicación.
También en zonas clasificadas: trabajamos con una cámara acústica antiexplosiva, certificada ATEX, apta para atmósferas potencialmente explosivas. El método no es intrusivo: no hay contacto con el gas.
Definimos con tu equipo los sectores a relevar, las prioridades y los permisos de acceso.
Con la cámara y la planta en funcionamiento, junto a un técnico tuyo. Una jornada típica lleva de 3 a 5 horas de relevamiento.
Imagen acústica, ubicación sobre tu plano y severidad. Si hay datos operativos, también caudal y costo.
Con las fugas ordenadas por prioridad, dentro de los 15 días hábiles posteriores a la visita.
Cada nivel tiene un alcance distinto y se cotiza por separado.
Para una primera aproximación o una necesidad concreta: una fuga puntual o una verificación antes de una puesta en marcha. Resultados en pantalla, explicación en el lugar y registro básico de los puntos.
Un sector o línea principal
Para recorridos periódicos de mantenimiento. Cada fuga con imagen acústica, severidad (baja, media o alta) y ubicación en tu plano, en un informe técnico con recomendaciones.
Sectores definidos con tu equipo
Todo lo anterior, más el caudal estimado de cada fuga y su costo anual, para priorizar reparaciones por impacto económico.
Requiere datos operativos de la planta
Si es la primera vez, conviene empezar por el nivel 0 o 1: permite validar accesos, condiciones de operación y datos antes de cuantificar.
Informe técnico en PDF con el listado de fugas detectadas.
Imagen acústica de cada punto y su ubicación sobre tu plano, croquis o P&ID.
Severidad de cada fuga y, en el nivel 2, caudal estimado y pérdida económica anual.
Resumen ejecutivo con los principales hallazgos y las prioridades de acción.
Plano o croquis de los sectores a inspeccionar (y P&ID, si lo tenés).
Un técnico que acompañe la recorrida.
La instalación en funcionamiento y presurizada.
Para cuantificar: presión de operación, tipo de gas, costo del gas o de la energía y horas de operación al año.
Toda fuga genera turbulencia, y la turbulencia emite ultrasonido. La cámara acústica lo convierte en imagen y muestra la fuga sobre la foto del lugar, en tiempo real.
Inspeccionamos grandes áreas rápido, con la planta funcionando, incluso en líneas elevadas o de difícil acceso.
No hay que recorrer elemento por elemento ni depender del oído del operador: se ven varias fugas a la vez y queda evidencia visual de cada una.
En cualquier instalación con redes de aire comprimido, sistemas de vacío o líneas presurizadas: industria alimenticia, farmacéutica, automotriz, metalúrgica, petroquímica, logística e industria en general.
La cuantificación es una estimación para priorizar reparaciones: no reemplaza una medición de caudal con trazabilidad metrológica.
El modelo de cálculo está calibrado con aire comprimido; en otros gases, los valores son referenciales.
El servicio no incluye reparaciones ni relevamiento de cañerías: trabajamos sobre la documentación de tu planta.
Coordinemos una inspección de fugas en tu planta. Trabajamos en todo el país.
Solicitar inspección