Paneles acústicos para techo
El techo suele ser la superficie libre más grande de un ambiente y la que más aporta a bajar la reverberación. Te contamos qué opciones hay y cómo elegir entre paneles adheridos o suspendidos.
Por qué empezar por el techo
En oficinas, comedores, restaurantes y aulas, el techo queda libre de muebles y recibe el sonido de todo el ambiente. Por eso, tratarlo suele dar la mayor mejora por metro cuadrado. No siempre hace falta cubrirlo entero: la superficie necesaria se calcula según el volumen, las terminaciones y el uso del lugar.
Opciones
Paneles entelados Rossell
De confección propia, de 50 mm de espesor, en 1240 × 1240 mm y 1240 × 1640 mm, y en medidas especiales a pedido.
Paneles ignífugos de melamina
Para cocinas industriales, salas técnicas o lugares con exigencias frente al fuego.
Nubes, bafles y cubos suspendidos
Elementos colgantes que absorben por todas sus caras y suman interés visual.
Cielorrasos fonoabsorbentes
Cuando se proyecta o se renueva el cielorraso, el tratamiento puede integrarse a la obra.
¿Adheridos o suspendidos?
Adheridos
Suelen ser más económicos, pero son difíciles de retirar si hay que redecorar o reubicarlos.
Suspendidos
Se instalan y se retiran fácilmente, se pueden mudar o retapizar, y separarlos del techo mejora la absorción en frecuencias más bajas. Si alquilás, son parte del mobiliario.
Calculamos cuántos paneles necesita tu techo y cómo distribuirlos.
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