Conocimiento / Ruido exterior en casas y departamentos

Ruido de la calle: por dónde entra y qué se puede mejorar en una vivienda

El tránsito, los colectivos, un bar o una obra cercana: el ruido exterior puede llegar a una vivienda por distintos caminos. En una construcción tradicional, los puntos más débiles suelen ser las puertas, las ventanas, los taparrollos y las aberturas de ventilación. También pueden influir las claraboyas, el techo de chapa y las uniones mal selladas.

Antes de invertir en materiales o cambiar los vidrios, conviene identificar esos puntos y definir qué se puede esperar de cada intervención. El objetivo es reducir el ruido que llega al ambiente. Eso no siempre significa eliminarlo ni conseguir que deje de molestar por completo.

Esta guía reúne criterios generales para orientar esas decisiones. La mejora posible depende de la construcción, del ruido exterior, del uso del ambiente y de los trabajos que se puedan realizar.

Por Germán J. Sanguineti · Ingeniero Mecánico con Máster en Acústica Arquitectónica y Medioambiental.
Fachada de una vivienda frente a una calle con un colectivo, con los puntos por donde entra el ruido señalados: puerta, taparrollo, ventana corrediza, rejilla de ventilación, claraboya, techo de chapa y unión entre pared y techo

Los caminos más habituales del ruido de la calle. En una construcción tradicional, la pared suele aislar más que lo que la interrumpe.

1. Qué se puede esperar de una mejora

Los trabajos sobre una vivienda actúan sobre la transmisión del ruido hacia el interior. La fuente exterior sigue existiendo: el tránsito continúa, el bar sigue funcionando o la obra sigue trabajando.

En algunos casos, una intervención puede reducir el ruido hasta un nivel aceptable. En otros, permite mejorar la situación, pero queda ruido perceptible o molesto. También hay restricciones de espacio, seguridad, uso o presupuesto que limitan lo que se puede hacer.

Por eso, conviene distinguir entre reparar una deficiencia, como una junta abierta, y mejorar el aislamiento, por ejemplo, reemplazando una abertura insuficiente. Ambas medidas pueden ser útiles, pero ninguna asegura por sí sola que el problema quede resuelto.

El resultado depende del conjunto: mejorar un elemento puede servir de poco si el ruido sigue entrando por otro.

2. No todos los ambientes requieren el mismo aislamiento

El ruido exterior puede ser el mismo, pero la necesidad de aislamiento cambia según lo que se hace adentro. Descansar, estudiar o mantener una conversación requieren condiciones diferentes. También influyen el horario y la sensibilidad de cada persona.

Una misma fachada puede resultar aceptable para un living e insuficiente para un dormitorio. En un estudio de radio o de locución, las exigencias suelen ser mayores y requieren soluciones que exceden el alcance de esta guía.

La mejora debe evaluarse en función del uso del ambiente y de las condiciones que se necesitan conseguir.

3. Primero, identificar los puntos débiles

Una pared de ladrillo puede tener un buen aislamiento, pero una ventana con fugas o un taparrollo con una tapa delgada pueden limitar el aislamiento de toda la fachada.

Conviene distinguir dos aspectos:

  • El cierre y las juntas. Las rendijas, los huecos y las uniones abiertas facilitan el paso del sonido.
  • El elemento en sí. Aunque cierre bien, una puerta liviana o una tapa delgada pueden dejar pasar una cantidad importante de ruido.

El orden es revisar las fugas y, después, evaluar si el elemento ofrece el aislamiento necesario. Sellar mejora el cierre, pero no convierte una puerta común en una puerta acústica. Del mismo modo, colocar una hoja pesada sin resolver las juntas puede dar un resultado muy inferior al esperado.

¿Sirve rellenar los huecos con espuma de poliuretano?

La espuma de poliuretano expandido puede servir como relleno y ayudar a cerrar el paso del aire, pero no debe considerarse, por sí sola, una solución de aislamiento acústico.

El cierre debe ser compatible con la construcción y mantener la continuidad del aislamiento. En huecos de mampostería pueden corresponder materiales como mortero o yeso; en juntas que necesitan admitir movimiento, selladores elásticos adecuados.

La elección depende del tamaño del hueco, de los materiales que lo rodean y del movimiento de la unión. Conviene consultar la documentación técnica del fabricante.

4. Puertas: revisar el cierre y después la hoja

El cierre

Antes de agregar materiales a una puerta, hay que revisar cómo cierra. Los burletes deben mantener un contacto continuo entre la hoja y el marco. El encuentro inferior también necesita atención: la separación entre la puerta y el piso suele ser una fuga importante.

No alcanza con pegar cualquier burlete. Su forma, su compresión y su ubicación deben permitir que la puerta cierre correctamente. En puertas que no fueron diseñadas para recibirlos, puede ser necesario adaptar el marco o la hoja.

La hoja

El sellado no cambia el aislamiento propio de la hoja. Si es liviana o hueca, puede seguir transmitiendo ruido aun con las juntas bien resueltas.

Cuando el cierre ya está corregido y el aislamiento sigue siendo insuficiente, corresponde evaluar la puerta completa. Los agregados sobre una hoja existente no aseguran un resultado y pueden afectar las bisagras, el marco o el funcionamiento.

Si hay que reemplazarla

Conviene consultar con un fabricante que pueda informar la prestación acústica del conjunto: hoja, marco, burletes y cierre inferior. El peso de la hoja ayuda, pero no alcanza para definir cuánto aísla una puerta.

Las puertas balcón vidriadas se tratan en la sección siguiente, porque comparten con las ventanas los criterios de cierre, vidriado e instalación.

5. Ventanas, puertas balcón y taparrollos: evaluarlos juntos

El taparrollo

El cajón de la persiana suele ser uno de los puntos más débiles. La abertura por donde pasa la persiana, la tapa interior y el paso de la cinta pueden facilitar la transmisión del ruido.

Corte de un taparrollo: el ruido entra por la ranura de la persiana, rodea el rollo dentro del cajón hueco y sale al ambiente por la tapa delgada

El cajón de la persiana comunica el exterior con el interior: el ruido entra por la abertura de la persiana y sale por la tapa.

Si la reforma permite eliminar el cajón y cerrar correctamente ese espacio, se elimina ese camino de transmisión. Si debe conservarse, conviene revisar las juntas, la tapa y el paso de la cinta, sin impedir el funcionamiento ni el mantenimiento de la persiana.

Colocar material fonoabsorbente dentro del cajón puede formar parte de una mejora, pero no reemplaza el tratamiento de la tapa y de las fugas. Tampoco equivale a eliminarlo. El material debe ser adecuado para ese uso y quedar separado de las partes móviles.

El cierre de la abertura

Para aislar el ruido importa la abertura completa: el marco, las hojas, los burletes, los vidrios y la instalación en la pared.

Las corredizas convencionales suelen cerrar mediante felpas o cepillos y presentar más fugas que las aberturas que cierran por presión contra burletes, como las de abrir o las oscilobatientes. Cambiar únicamente el vidrio no corrige esas fugas.

Ventana vista en planta: en la corrediza el ruido pasa entre las hojas, por las felpas; en la oscilobatiente la hoja cierra por presión contra burletes

La corrediza cierra contra felpas y deja un paso entre las hojas; la oscilobatiente cierra por presión contra los burletes.

Por eso, cuando una corrediza convencional resulta insuficiente, suele ser más conveniente evaluar su reemplazo completo que invertir en vidrios nuevos para la misma abertura.

Cómo resolver el reemplazo

Reemplazar una corrediza no obliga a conservar la misma distribución de hojas ni a hacer que toda la superficie se abra. La nueva abertura puede combinar sectores fijos con sectores de abrir, según las necesidades de iluminación, ventilación y paso.

Un paño fijo no tiene hojas móviles ni juntas de apertura. Aun así, necesita un vidriado adecuado y un buen sellado del vidrio, del marco y de la unión con la pared.

Hay dos casos habituales:

  • Una ventana corrediza puede reemplazarse por un paño fijo combinado con una hoja oscilobatiente. El paño fijo conserva parte de la superficie vidriada y la hoja oscilobatiente permite ventilar. Según el tamaño del vano y el uso del ambiente, también puede resolverse con una o más hojas de abrir.
  • Una puerta balcón corrediza puede reemplazarse por un paño fijo combinado con una puerta ventana de abrir, con cierre por presión contra burletes. El paño fijo mantiene parte de la superficie vidriada y la puerta ventana permite salir al balcón o al patio.
Reemplazo de corredizas, vista desde el interior: una ventana corrediza se reemplaza por un paño fijo y una hoja oscilobatiente; una puerta balcón corrediza, por un paño fijo y una puerta ventana de abrir con burletes

Dos formas habituales de reemplazar una corrediza, vistas desde el interior. Los trazos indican el sentido de apertura; el vértice señala el lado de las bisagras.

La distribución debe contemplar las dimensiones de las hojas, el espacio necesario para abrirlas, la ventilación requerida y, en una puerta balcón, el ancho de paso. También hay que resolver el cierre inferior, que puede convertirse en un punto débil si queda una separación abierta.

La configuración se elige según el uso; el aislamiento se evalúa sobre el conjunto completo.

¿Alcanza con colocar DVH?

El doble vidriado hermético —DVH— no garantiza, por su nombre, un buen aislamiento acústico. Su desempeño depende de la composición de los vidrios y del conjunto en el que se instala.

Una abertura de PVC tampoco asegura por sí sola un resultado. Conviene elegir una abertura con buen cierre, una composición de vidrio adecuada al ruido que se necesita reducir y una prestación acústica documentada. La instalación y el sellado entre el marco y la pared forman parte de esa mejora.

¿Pueden ayudar las cortinas pesadas?

Sí. Las cortinas pesadas diseñadas específicamente para reducir la transmisión del sonido pueden aportar una mejora complementaria, especialmente cuando no es posible reemplazar la abertura o realizar una reforma.

No cualquier cortina gruesa cumple esa función. Algunas cortinas comercializadas como “acústicas” están pensadas principalmente para absorber sonido dentro del ambiente y reducir la reverberación. Eso no equivale a bloquear el ruido que llega de la calle.

Para este uso, conviene buscar productos con prestaciones documentadas de reducción de la transmisión sonora y consultar las condiciones de colocación. El resultado depende del material, de la superficie cubierta y de los espacios que queden en los bordes.

La cortina no corrige las fugas de la ventana ni reemplaza una abertura con buen aislamiento. Su aporte también puede ser limitado frente a ruidos graves, como los de algunos motores.

Puede ser una medida útil, pero debe presentarse como una mejora parcial, sin prometer que va a eliminar el ruido. Tampoco debe cubrir ventilaciones obligatorias ni dificultar el paso o una salida.

6. Rejillas de ventilación: la seguridad tiene prioridad

Las ventilaciones permanentes exigidas para las instalaciones de gas cumplen una función de seguridad. No deben taparse, reducirse ni modificarse para disminuir el ruido.

El ruido que entra por ellas debe tenerse en cuenta al evaluar cuánto puede mejorar el ambiente. Cualquier alternativa que involucre esas ventilaciones debe ser revisada por un gasista matriculado y cumplir la reglamentación aplicable. No corresponde agregar espumas, tapas o recorridos improvisados que dificulten el paso del aire.

ENARGAS recomienda mantener las ventilaciones y hacer revisar los artefactos y la instalación por un gasista matriculado. Información de seguridad de ENARGAS.

7. Claraboyas y tragaluces

Se revisan con el mismo criterio que las ventanas: importan tanto el cierre perimetral como los materiales que los componen.

Una claraboya con juntas abiertas o una cubierta liviana puede limitar el aislamiento del techo. Sellar las fugas es el primer paso; si el aislamiento sigue siendo insuficiente, hay que evaluar el conjunto.

Las mejoras deben contemplar también la estanqueidad al agua y la función de ventilación, cuando corresponda.

8. Techos de chapa

En viviendas con techo de chapa, el techo puede ser una vía importante de transmisión del ruido exterior. Además, la lluvia puede generar ruido al golpear directamente sobre la chapa.

Una solución habitual es incorporar un cielorraso continuo de placas de yeso, con material absorbente en la cámara, como lana de vidrio. El resultado depende de cómo se diseña y ejecuta el conjunto: las placas, la cámara, los apoyos, las uniones y el sellado perimetral.

También hay que resolver con cuidado las luminarias embutidas, las tapas de acceso y cualquier otra interrupción del cielorraso.

9. Paredes: cuándo conviene evaluarlas

En una vivienda tradicional, las paredes de ladrillo, bloque u hormigón suelen ofrecer más aislamiento que las aberturas y otros puntos débiles de la fachada.

Por eso, revestir una pared sin revisar antes puertas, ventanas, taparrollos y techo puede significar una inversión con poco efecto sobre el ruido interior.

También conviene revisar el encuentro entre la pared y el techo o la losa. Las fisuras, las juntas abiertas y los huecos sin cerrar pueden facilitar el paso del sonido. En un techo de chapa ondulada, por ejemplo, pueden quedar espacios abiertos sobre la pared, debajo de las ondas.

Cabeza de una pared con un techo de chapa ondulada apoyado: bajo cada onda queda un hueco oscuro por donde entra el ruido

Ejemplo con techo de chapa ondulada: los espacios abiertos bajo las ondas son un camino directo para el ruido.

Esto no significa que una pared nunca necesite tratamiento. Si los demás puntos están resueltos y el aislamiento sigue siendo insuficiente, corresponde evaluar su aporte y las posibles vías de transmisión por otros elementos de la construcción.

10. Resumen: qué revisar en cada caso

ElementoQué conviene revisarQué tener en cuenta
PuertaBurletes, cierre inferior, marco y hoja.Sellar las juntas no cambia el aislamiento de una hoja liviana.
VentanaTipo de cierre, burletes, vidrios e instalación.Puede reemplazarse por una combinación de paño fijo y hoja oscilobatiente o de abrir, según el uso.
Puerta balcónCierre perimetral e inferior, vidrios e instalación.Una corrediza puede reemplazarse por un paño fijo y una puerta ventana de abrir, contemplando el espacio de apertura y el ancho de paso.
TaparrolloTapa, juntas, paso de la cinta y abertura de la persiana.Puede limitar la mejora obtenida al cambiar la abertura.
Cortina para reducir ruidoPrestación del producto, cobertura y colocación.Puede aportar una mejora complementaria; no reemplaza el aislamiento de la abertura.
Ventilación de gasEstado y cumplimiento de su función de seguridad.No tapar ni modificar. Consultar a un gasista matriculado.
Claraboya o tragaluzJuntas, cierre y materiales.El sellado puede ser necesario, pero no siempre suficiente.
Techo de chapaComposición del techo, cielorraso, uniones y perforaciones.La mejora depende del conjunto.
ParedMateriales, fisuras, encuentros y aporte a la transmisión.Evaluarla junto con los demás caminos por los que llega el ruido.

La prioridad es identificar qué limita el aislamiento del ambiente y actuar sobre ese punto. A veces alcanza con reparar una deficiencia; otras veces hay que reemplazar elementos o combinar varias medidas.

No siempre se consigue eliminar la molestia. Por eso, antes de invertir, conviene definir qué mejora es razonable esperar y qué limitaciones van a seguir presentes.

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